En la industria gastronómica, cocinas comerciales, panaderías y pastelerías, se realizan una serie de tareas que exigen una tecnología de ventilación específica. En cocinas de todos los tamaños, diseños y configuraciones, se preparan, cocinan al vapor, se asan, se fríen y se asan distintos ingredientes. Además del vapor, el escape resultante, concretamente los humos de la cocina o los vapores de desecho, también contiene grasa, varias partículas (por ejemplo, suciedad y hollín) y olores expulsados que deben eliminarse mediante el sistema de ventilación. También se generan residuos de calor procedentes de numerosos aparatos diferentes, como estufas y hornos, frigoríficos, congeladores y lavavajillas que, a menudo, funcionan todos al mismo tiempo en cocinas comerciales.