La acústica se define, de forma general, como la disciplina científica del sonido, de su generación, propagación y percepción, así como de sus efectos. Entre las aplicaciones de la acústica se encuentra, entre otras, el análisis y la reducción del ruido.
Una condición básica para la propagación del sonido es la presencia de materia, es decir, de un medio portador gaseoso, líquido o sólido para las ondas sonoras. Las características de este medio portador influyen de manera decisiva en la velocidad a la que se propaga el sonido, denominada velocidad del sonido.
Cuando el sonido se genera aerodinámicamente, es decir, mediante el movimiento de moléculas de aire, se habla de aeroacústica.
Lo sabías: