Cada ventilador axial está compuesto normalmente por un rodete y un motor eléctrico que acciona dicho rodete.
Según el tipo o la versión del motor, la velocidad puede controlarse mediante componentes electrónicos adicionales —por ejemplo, un variador de frecuencia—. En los motores modernos, esta electrónica de control ya está integrada de forma permanente.
La combinación motor/rodete necesita un elemento que la sujete, también denominado suspensión, que a menudo incorpora una protección contra contacto. Esta suspensión se fija a una tobera, en cuyo interior se encuentra el rodete. Existen numerosas variantes de toberas. Una tobera con buen diseño aerodinámico está formada por una zona de entrada de flujo y una zona cilíndrica. Para maximizar la eficiencia, la tobera se equipa con una aleta guía. A menudo se eligen toberas redondas o toberas con corte cuadrado.
Motor, rodete, suspensión y tobera forman un paquete básico de ventilador axial. Según el caso de uso, las piezas giratorias —motor y rodete— pueden protegerse frente a la entrada de cuerpos extraños mediante la instalación de una rejilla de protección.
Una gran variedad de componentes adicionales permite adaptar los ventiladores axiales a aplicaciones y situaciones de instalación específicas, por ejemplo:
- Caja de bornes: proporciona una interfaz claramente definida para la conexión.
- Cinta calefactora: evita la formación de hielo entre el rodete y la tobera en aplicaciones de tecnología de refrigeración.
- Difusor adicional: puede utilizarse para maximizar la eficiencia.